Basilea, ciudad de la cultura

Basilea, ciudad de la cultura

Vista de Basilea

Un importante punto de encuentro comercial, además de intelectual y también cultural, Basilea es desde la época de los celtas un destino diferente con una ubicación estratégica al noroeste de Suiza y cercana a las fronteras de países como Francia y Alemania, ocupando un área donde el Rin deja de ser un paisaje montañoso haciéndose navegable.

Su enclave estratégico ha sido siempre utilizado para activar políticas que han llevado al país a un excelente crecimiento económico, siendo un tradicional mercado y sede importante de las ferias que se realizaban durante la edad media y en la actualidad destacándose por su creciente industria farmacéutica.

Una ciudad muy antigua fundada por los romanos durante el año 44 a.C, pasó después a vincularse al imperio germánico a pesar de contar con un príncipe obispo.Su época de esplendor pudo verse durante el siglo XV época en que se fundara la universidad, una de las más antiguas que existen en Suiza.

Basilea ingresó en el siglo XVI en la Confederación Helvética, adhiriéndose a la Reforma, dando paso a que se refugiaran en ella los hugonotes franceses que montaron industrias sobre todo vinculadas al comercio de la seda.

La ciudad de Basilea es hoy una ciudad activa con una importante vida económica y un centro industrial y ferial que se destacada, además de contar con una política cultura donde se agrupan numerosos museos, espectáculos teatrales y musicales.

En el pasado y como un medio de defensa efectivo Basilea se rodeó de un importante recinto defensivo del que hoy desafortunadamente solo quedan ruinas, quedando hoy la torre de San Alban-Tor señala el lugar del ámbito oriental del muro y en el área oeste es posible ver la Spalen-Tor, también construida durante el siglo XIII y que fuera restaurada en el siglo XIV, un sitio donde había una catedral carolingia, que fue destruida en el 917 tras la invasión húngara.

En el año 1019 se inaugura una nueva de estilo románico que fue destruida por un incendio en 1185 y a partir de sus restos se construyó posteriormente otro edificio.

La plaza del mercado de la ciudad de Basilea es otro punto que debe visitarse ya que representa un punto de reunión y animación ciudadana, en medio de calles que conservan aún hoy sus antiguas y pintorescas edificaciones que se destacan por sus amplios voladizos.

La Casa de la Ciudad construida en el siglo XVI, se destaca por su estilo gótico tardío que sufrió modificaciones en el final del XIX, con una magnífica decoración y una gran torre, además de contar con un interior incesante donde se destaca su Sala de Sesiones del siglo XVI, construida en madera y con bellos vitrales.

La ciudad regala a sus visitantes algunos bellos edificios que muestran su pasado elegante, como también sus tradiciones como sus actividades feriales y el típico carnaval único que pudo sobrevivir en un territorio netamente protestante.

Desde la vieja ciudad de fachadas pintorescas y con una fantástica Catedral hasta los rincones más modernos con edificios magníficos diseñados por prestigiosos arquitectos, con un área circundante igualmente atractiva para recorrer donde además es posible encontrarse con las excavaciones de la antigua ciudad romana llamada Augusta Raurica.

Con más de treinta museos Basilea ofrece actividades culturales de excelente nivel, destacándose el Museo de Arte de Basilea, con una de las colecciones de arte más antiguas que existen en el mundo, como también el Museo Jean Tinguely, dedicado a la artista Jean Tinguely.

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