Catedral gótica de la ciudad de York

Catedral gótica de la ciudad de York

Fachada Catedral gótica de York

La pequeña ciudad de York situada al norte de Inglaterra posee la catedral gótica más grande del norte de Europa conocida como popularmente como Minster, a pesar que su nombre completo es Catedral Metropolitana de San Pedro.

Originalmente y donde hoy se levanta esta majestuosa catedral existía una pequeña estructura realizada en madera construida con el solo propósito de bautizar al de rey de Northumbria llamado Edwin. Posteriormente, el modesto edificio fue sustituido por una obra hecha en piedra y paulatinamente fue tomando las características del fantástico monumento religioso que existe en la actualidad.

La nave central fue construida con posterioridad a la sala capitular y presenta techo de madera en tanto que los pasillos están cubiertos de techos abovedados construidos de piedra y en área oeste puede verse una gran ventana conocida con el nombre de corazón de Yorkshire.

Ya la sala capitular presenta un acabado estilo gótico que se destaca por el decorado de sus ventanas con motivos geométricos, con la peculiaridad de ser octogonal pero no presentar columna central como clásico soporte del techo. Varias cabezas esculpidas son una excelente muestra de la escultura de estilo gótico inglés.

Un juego de luces magnífico le brindan al interior las vidrieras muchas de ellas hechas en el siglo XII siendo la más elevada una que cuenta con veintitrés metros.

Dos grandes torres en el lado oeste de la bodega sirven como albergue de las campanas del reloj y en la torre suroeste pueden verse catorce campanas mientras que en la noroeste se distinguen seis.

Esta hermosa catedral domina el paisaje urbano y presenta un gran contraste en el exterior ya que se encuentra asentada sobre un extenso jardín de césped mientras que al norte se encuentra un parque desde donde es posible obtener una vista magnífica y en todo su esplendor de este maravilloso monumento.

La visita a la catedral puede realizarse diariamente y es gratuita para los residentes de la ciudad mientras que los visitantes deben pagar una entrada si desean recorrela y visitar cada uno de sus rincones.

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