A cien años del naufragio del Titanic, Befast recuerda su construcción realizada en los astilleros de la ciudad, una forma también de atraer un mayor flujo de turistas que llegan hasta aquí para conocer además de sus tradicionales monumentos un poco más de la leyenda del más famoso trasatlántico.
A pesar que aún hoy muchos viajeros llegan a la ciudad para visitar los barrios protestantes y católicos que recuerdan la época de mayor incertidumbre y terror que vivió Belfast. Algo que puede verse reflejado en los famoso murales donde aún hoy enaltecen a los grupos que se enfrentaron duran casi cuarenta años.



