Dubrovnik, recorriendo la antigua ciudad medieval

Dubrovnik, casco antiguo

Dubrovnik, casco antiguo

Viajar a Dubrovnik es sin lugar a dudas una experiencia inigualable, sobre todo para quienes gustan de recorrer ciudades realmente esplendorosas.

El litoral de la costa dálmata ofrece a los viajeros una diversidad de lugares donde pasar unas vacaciones inolvidables donde se conjugan de forma inigualable una belleza natural magnífica junto a núcleos urbanos que se destacan por su rica historia y patrimonio arquitectónico conservado de forma magnífica.

La ciudad de Dubrovnik, es un claro ejemplo de este tipo de lugares, recorrer su casco antiguo declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO,  es una experiencia inolvidable.

La mayoría de los turistas comienzan su recorrida por Dubrovnik haciendo precisamente una visita al casco viejo de la ciudad. De estilo medieval se encuentra rodeada por magnificas murallas, albergando palacios, iglesias por un recorrido a través de sus calles empedradas o subiendo sus largas cuestas que llevan a monumentos que forman parte de esa historia que cada lugar relata a los visitantes.

Su arquitectura muestra edificios que han sido construidos en su mayoría utilizando la piedra como materia prima principal.

El ingreso al casco histórico de Dubrovnik se realiza por la llamada Puerta de Pile, la más importante en la antigüedad y que aún hoy mantiene su clásico sistema de doble puerta con las estatuas de San Blas patrón de la ciudad. Dos estilos pueden verse en esta gran puerta de ingreso, uno renacentista en la parte exterior y otro gótico en la parte interna.

Siguiendo el recorrido se encuentra la Gran fuente de Onofrio, que servía en el pasado como lugar para proveer de agua a la ciudad y siguiendo un poco más adelante se encuentra la calle principal de la ciudad llamada La Placa, construida en el siglo XII y por ella es posible llegar hasta la famosa torre del reloj, el monumento más característico de la ciudad.

Esta torre fue creada para salvaguardar la puerta sur de la ciudad por la cual se tiene acceso al puerto viejo. Una obra que data del siglo XV y que fuera restaurada en 1929.

Luego aparece ante los ojos de los caminantes el hermoso palacio de Dubrovnik que al igual que mucho de los monumentos que aquí se encuentran a pasado por varias restauraciones. Fue en la antigüedad la residencia del rector de la República de Dubrovnik. Sus diferentes estilos se deben a las distintas reconstrucciones que se realizaron en él mezclando gótico y renacentista además del estilo barroco que le dio ese toque especial en la última reforma.

En el siglo XV fue reconstruido siguiendo una mezcolanza de los estilos góticos y renacentistas, seguramente a causa de las 2 explosiones que acontecieron en este siglo, y al gran terremoto de 1667 después del cual el palacio se vio gravemente deteriorado, y que desembocó en una nueva reforma que le dio un estilo barroco.

Al ingresar se pasa por una gran galería, un patio interno para llegar a la primera planta donde se encontraban los aposentos privados y que hoy guarda obras de arte en su Museo y Pinacoteca, donde también es posible ver una excelente colección de monedas y sellos.

Junto al palacio se encuentra la Catedral de Dubrovnik de estilo barroco y planta en cruz latina, al acceder a su interior se podrá disfrutar del más preciado tesoro que es la capilla barroca.

Para culminar el paseo nada mejor que llegar hasta el puerto viejo una zona que fue en el pasado de gran importancia para la ciudad pero que también era la más vulnerable sufriendo infinidad de ataques de sus enemigos.

Aquí puede visitarse el Museo Marítimo que expone maquetas y objetos tradicionales de la vida marinera.

Aquí puede contratarse una embarcación pequeña y hacer un recorrido por los alrededores y llegar hasta las islas cercanas y pequeñas calas.

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