Durbuy, el poblado más pequeño del mundo

Centro de DurbuyLa pequeña ciudad de Durbuy es una pintoresca villa en Bélgica que conserva a pesar del paso del tiempo todo el encanto medieval.

Una arquitectura peculiar donde las casas y monumentos han sido construidos entre los siglos XVII y XVIII y en su mayoría se han conservado tal y como eran de piedra y de aspecto rústico que es precisamente aquello que las hace más bellas.

Entre los monumentos que más se destacan por su originalidad se encuentran el Convento de Durbuy y el edificio La Halle, que data del siglo XIV y fue utilizado durante varios siglos como depósito de trigo y posteriormente sede de un alto tribunal de la ciudad.

La villa posee también, un espacio verde conocido como el Parque Les Topiares, un hermoso jardín situado a orillas del río Ourthe y que fue creado para ser dedicado en su totalidad al aire topiario, siendo hoy el más grande del mundo albergando maravillosas creaciones de Albert Navez

Imposible visitar Durbuy y no conocer la Granja de Chene, un lugar tan especial como toda esta villa ya que en su interior es posible revivir todo el trabajo artesanal realizado en la antigüedad para producir la mejor cerveza artesanal.

El Museo de los megalitos, funciona hoy en una antigua vivienda de Weris y posee una importante documentación que habla sobre el periodo prehistórico en toda esta región.

Y para aquellos que gustan de los dulces, el lugar ideal es la fábrica de mermeladas artesanales Saint-Amour. Este lugar es una verdadera tentación ya que ofrece al público una gran oferta de mermeladas, salsas, condimentos y hasta gelatinas.

Los visitantes que arriban a la ciudad son recibidos por el antiguo Puente de Ourthe y al comenzar el recorrido por la ciudad podrán también visitar el Castillos de los Condes de Ursel, una fortaleza cuya construcción original data del siglo XI y que ha sido reconstruida en gran parte durante el siglo XVII

Entre los edificios religiosos la Iglesia de San Nicolás representa uno de las más bonitas construcciones de este tipo edificada entre los siglos XVII y XVIII.

Gracias a su ubicación privilegiada y a la naturaleza que rodea la ciudad, tanto pobladores como visitantes practican diversos deportes pero en entre ellos los que más se practican en la zona se encuentran el rafting, senderismo y kayak

Las viejas tradiciones siguen presentes en Durbuy, como la de realizar cada año en las afueras de la ciudad el llamado Laberinto de Barvaux, que como su nombre lo indica es un laberinto pero con la particularidad que se realiza en un gran campo de maíz, montando un espectáculos en el que participan actores que hacen las delicias tanto de los niños como de los adultos.

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