El Museo de Sisi, en Viena

Museo de Sisi, en Viena

Estatua de la Emperatriz Sisi

En muchos aspectos, la ciudad de Viena representa una ciudad que evoca un pasado romántico, elegante y de gran belleza, con historias que se encargan de resaltar este encanto tan especial.

Así, la vida de la emperatriz Sisi sirvió como base a varias películas que hicieron historia encantando al público de toda una generación por el romanticismo de esta mujer joven oriunda de Baviera que llevaba una tranquila y apacible vida en la campiña y cuya vida se vio transformada al formar parte de la nobleza.

En pleno centro de la ciudad de Viena, existe un museo que cuenta la vida de esta sencilla joven que perteneció a la nobleza austriaca pasando a vivir una historia increíble.

El fantástico Palacio de Hofburg, el castillo más grande de Viena, alberga el Museo de Sisi, una magnífica construcción que fuera residencia de gran parte de los integrantes de la realeza de Austria, en especial durante la dinastía de los Habsburgo que ostentara el poder por más de 600 años, siendo hoy la residencia del Presidente de este país.

Se trata de uno de los lugares que mayor cantidad de visitas recibe durante el año y además del Museo de Sisi se encuentran allí los salones imperiales.

El palacio, ubicado en la zona antigua de la ciudad en los márgenes del río Danubio y cuenta con dos mil seiscientas estancias que se distribuyen en dieciocho alas.

Diferentes estilos se han mezclado desde el gótico hasta el historicismo muy de moda durante el siglo XIX, estilos que pueden apreciarse en los edificios que componen el palacio como los antiguos salones imperiales, una iglesia, varios museos y la Biblioteca Nacional de Austria, además de la Escuela de equitación española y los despachos del presidente de la República.

La emperatriz Sisi llegó a integrar la nobleza de Austria luego de casarse con el emperador Francisco José, destacándose por su carácter tenaz fue la primera mujer en revelarse contra las rígidas costumbres imperiales y se convirtió en la gran Emperatriz de Austria con solo 16 años, siendo hasta hoy una figura de culto en el país.

En el museo hecho en su honor pueden visitarse sus habitaciones y admirar desde sus joyas hasta fantásticos vestidos, retratos suyos y muebles, además de diversidad de objetos como un juego de tocador, un botiquín de viaje y un bello secreter con sobres de papel que fueron pintados por ella.

Entre los más de 300 objetos los más admirados por el público son sus fantásticos vestidos, entre ellos un original veraniego y una perfecta reconstrucción del traje que usara en su despedida de soltera y el de su casamiento.

También, es interesante trascender un poco la historia romántica para descubrir objetos como su máscara de la muerte y la réplica de una sección del vagón de ferrocarril imperial en el que la emperatriz se desplazaba.

Exhibiéndose también el vestido de coronación, el abrigo negro que fue utilizado para cubrir su cuerpo luego que fuera asesinada y hasta las joyas de luto.

Una recorrida por este museo cuenta la verdadera historia de una joven que se reveló en muchos sentidos contra las reglas y el ceremonial rígido, volviéndose una mujer triste y desolada a la cual la muerte inmortalizó.

 

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