Escapada de fin de semana a Fontainebleau

Palacio de Fontainebleau FranciaSituada a unos 55 kilómetros de París, la ciudad de Fontainebleau es una de las localidades más bonitas que se destaca por sus magníficos paisajes y monumentos interesantes, recibiendo miles de visitas cada año, siendo uno de los sitios preferidos por los parisinos que buscan escapar del bullicio de la gran metrópoli.

Muchos viajeros viajan a París por negocios, trabajo e inclusive con becas de estudio que les permiten estar como mínimo un mes en esta bella ciudad y deciden no solo conocer los lugares y monumentos más famosos sino también visitar ciudades y comarcas en las afueras de la capital francesa.Quienes tengan esa posibilidad pueden ahorrar dinero evitando alojarse en un hotel y un apartamento utilizando los servicios de Gowithoh, que a través de una extensa red en varias ciudades europeas ofrece la posibilidad de alquilar apartamentos muy bien ubicados y por precios asequibles.

Así, una vez instalados y después de las visitas tradicionales recorriendo París, nada mejor que hacerse una escapada de fin de semana a Fontainebleau, con su maravilloso bosque que ha servido de inspiración a varios artistas de renombre.

Rodeando la ciudad, este frondoso bosque es hoy un espacio protegido por la Oficina francesa de los Bosques, siendo reconocido como Parque Nacional, con el objetivo principal de conservar su fauna y flora salvaje, como también una magnífica población de aves y mariposas.

Por su parte el Palacio Real de la ciudad es otro de los lugares que no puede dejar de visitarse y admirar este edificio, que si bien es la reconstrucción del original construido en época de Luís VIII durante el siglo XII, llama la atención todo el proceso que ha sufrido su arquitectura a lo largo de los siglos en el que varios reyes de Francia fueron añadiendo o quitando detalles en su estructura.

Desde Luís VI, el Grande a Napoleón III, treinta y cuatro soberanos de la corona francesa residieron en Fontainebleau durante siete siglos, de allí que cada uno de ellos intentó darle su impronta personal al castillo, transformándolo en un palacio diferente pero no obstante armonioso.

En el siglo XVI varios pintores y artistas italianos fueron los encargados de la decoración de este castillo, que fuera una de las residencias favoritas del emperador Napoleón como también el lugar donde estuvo encarcelado el Papa Pío VII de 1812 a 1814.

Los parisinos suelen visitar los bosques de Fontainebleau durante los fines de semana y han transformado este lugar en uno de sus rincones favoritos, haz entonces lo mismo y no dejes de conocer este pequeño paraíso tan cerca de París.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *