Lituania, pequeña joya del Báltico

Lituania, pequeña joya del BálticoA pesar de ser un país pequeño, Lituania representa en la actualidad un destino turístico atractivo tanto por sus atractivas y pintorescas ciudades como por su entorno natural magnífico.

Durante siglos Lituania fue un país dominado por los estados vecinos, a pesar que también vivió épocas de esplendor y grandeza y una vez pasado el período soviético logró su equilibrio y estabilización pollita y social hasta llegar a formar parte de la Unión Europea comenzando con un nuevo período independiente.

Entre las ciudades que vale la pena visitar en un viaje a Lituania se encuentra su capital Vilnius con un centro histórico que puede recorrerse a pie en solo un par de horas donde se destacan sus edificios de estilo barroco y en especial sus templos y la universidad.

La plaza de Vilnius es el punto neurálgico de la ciudad donde se encuentra la Catedral de San Stanislaus y San Vladislav con un estilo peculiar en el que se destacan las columnas de la entrada con clara reminiscencia griega y romana, mientras que las calle más turística de a zona es la de Pilies y sus alrededores con restaurantes, tiendas y cafeterías.

Ya Kaunas, segunda ciudad más importante de Lituania fue su capital en el pasado y hoy se destaca también por su casco histórico y su magnífico castillo, además del edificio del Ayuntamiento y el gran monasterio e iglesia de Pazaislis de neto estilo barroco, mientras que tanto Palanga como Klaipedia son dos de las ciudades más representativas de la costa de Lituania.

En Kaunas uno de los lugares más visitados es el castillo construido en el siglo XIII, el Ayuntamiento y la Casa de los Truenos, como también la Iglesia de Pazaislis y el gran monasterio, en tanto que la actividad comercial se encuentra en la calle peatonal llamada Laisves Aleja.

En el caso de Klaipeda su arquitectura de estilo barroco predomina con edificios construidos entre los siglos XVIII y XIX y sus maravillosas playas dignas de visitarse si se viaja a la región durante el verano, mientras que Palanga es uno de los destinos turísticos predilectos gracias a sus grandes playas.

Klaipeda es una ciudad típicamente portuaria y principal punto dedicado al comercio que pretende convertirse en un lugar de referencia de los países bálticos, distinguiéndose la Ciudad Vieja donde se destacan las construcciones realizadas entre los siglos XVIII y XIX todas ellas hechas de madera y piedra con un influyo alemán indiscutible.

A menos de una hora de Vilnius puede visitarse Trakai otra ciudad pintoresca y con un maravilloso entorno natural que es dominado por un gran lago y una pequeña isla que alberga un castillo medieval totalmente renovado y que hoy es utilizado para la realización de conciertos y exposiciones.

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