Mercadillos de Semana Santa en Praga

Mercadillos de Semana Santa en Praga

Mercadillo Semana Santa -Praga

Así, Praga se presenta como una excelente propuesta para viajar durante el puente de Semana Santa, sobre todo porque el comienzo de la primavera le otorga nuevos colores a esta ciudad que siempre se ha distinguido por su belleza y encanto.

Típicos mercadillos pueden visitarse en la capital checa donde es posible comprar sus más tradicionales artesanías y objetos decorativos.

A pesar que se trata de una gran ciudad Praga, durante estas festividades afloran también en su ambiente las antiguas tradiciones que en pueblos y aldeas vecinas son parte de las jornadas más evocativas.

Además, esta ciudad es considerada hoy como una de las más bellas del mundo y una de las más visitadas cada año por viajeros que buscan disfrutar de su cultura, historia y maravillosos monumentos tanto civiles como religiosos.

Pueden aprovecharse esos días para recorrer además los barrios más típicos que componen la zona histórica de Praga tales como Staré Město, Hradcany, Malá Strana y el Nové Mesto.

Pero para aquellos que buscan lo más tradicional de Semana Santa los mercadillos serán esenciales para vivir el espíritu religioso de estas fechas, que comienzan el Domingo de Ramos y continúan abriendo diariamente hasta la llegada de la Pascua.

Entre los más visitados se encuentra el ubicado en la Plaza Wenceslao y el de la Plaza Vieja, donde más de cien tiendas ofrecen un maravilloso espectáculo de color y productos especiales como huevos de pascua hechos de chocolate o los tradicionales pintados a manos, además de una gran variedad de flores que representan la llegada de la primavera.

Además de las artesanías más bellas, estos mercadillos ofrecen decoraciones alusivas a Semana Santa y los tradicionales souvenirs y recuerdo de viaje totalmente hechos a mano que incluyen las famosas joyas y los juguetes de madera que son famosos en todo el mundo.

El entretenimiento y el bullicio se adueñan de las calles y entre las ofertas gastronómicas las más recomendables es la que proponen los quioscos que venden las típicas salchichas además de la cerveza checa.

Suele también verse en las calles del casco viejo de la ciudad a muchas mujeres vistiendo los más tradicionales trajes regionales mientras pintan huevos de pascua que después pueden comprarse.

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