Minas de Sal de Wieliczka

Minas de Sal de WieliczkaCracovia es la tercera ciudad de Polonia en importancia tras Varsovia y Lodz, como capital de la provincia de Malopolska conocida popularmente como la Pequeña Polonia situada a orillas del río Vístula y en la región de los Cárpatos.

Destino turístico por excelencia su centro histórico ha sido declarado como patrimonio de la Humanidad por la Unesco, ademas de haber sido uno de los centros económicos, culturales y artísticos más tradicionales, algo que la hace sumamente importante para la mayoría de los polacos.

La Mina de sal de Wieliczka es uno de los atractivos que presenta la ciudad debido a su antigüedad teniendo en cuenta que comenzó a ser explotada en el siglo XIII alcanzando una profundidad de más de trescientos veinte metros con extensas galerías y cámaras en las que es posible admirar relieves esculpidos en la propia roca.

En varias de las cámaras se han realizado conciertos y exposiciones incluyendo una especial dedicada al tratamiento de ciertos problemas respiratorios.

Existe la posibilidad de realizar un recorrido completo por toda la mina y descubrir en un paseo de más de tres horas las cámaras más famosas entre las que se encuentra una  construida durante el siglo XVII, finalizando el trayecto de tres kilómetros y medio en un restaurante y una tienda de souvenirs para ascender por último hasta la superficie utilizando un ascensor.

Estas minas situadas en la localidad de Wieliczka y a solo quince minutos al sureste de Cracovia, son conocidas popularmente como la “catedral subterránea de la sal de Polonia“ y han sido también declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Originadas durante la Edad Media siguen aún siendo productivas a pesar que su época de esplendor fue en el siglo XIV cuando redituaban al reinado de Polonia más del 30% de sus ingresos totales.

Las visitas a la mina ya eran explotadas como atracción turística durante el siglo XIV, cuando se permitió el acceso a figuras relevantes de la corte de los reyes polacos y durante el siglo siguiente se impulsaron los recorrido con una finalidad cultural.

Un gran edificio en las inmediaciones de la mina señala el ingreso donde es posible optar por las visitas guiadas en diferentes idiomas incluyendo el español.

Un largo descenso es el comienzo de la visita a través de una larga y profunda escalera que lleva a los visitantes hasta 135 metros de profundidad donde la temperatura se mantiene entre los 14 y los 16 ºC.

Durante el recorrido por largos túneles se visitan unas veinte cámaras en las cuales existen exposiciones donde pueden admirarse diferentes elementos utilizados para la extracción de la sal, además de algunas cámaras en las que numerosas estatuas esculpidas en sal sorprenden por su belleza y perfección, se trata de verdaderas obras de arte que se han hecho acreedoras de una merecida fama a nivel mundial

La Capilla de Santa Kinga es una de las mejores expresiones artísticas, se trata de una gran sala de importantes dimensiones utilizada muchas veces para ofrecer conciertos musicales.

Las visitas se realizan a partir de las 7.30 horas y los grupos no pueden superar las 35 personas, concluyendo a las 19.30 horas, teniendo en cuenta que la duración es de más de tres horas es recomendable ir por la mañana temprano. Quienes deseen hacer la visita guiada en español deben recordad que solo se realiza en este idioma de junio a septiembre y con previo pago de una tarifa de 17 euros.

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