Monasterio de Sant Pau del Camp

Monasterio de Sant Pau del CampInfinidad de joyas arquitectónicas modernistas como también góticas son algunas de las bellezas monumentales de las que puede disfrutar el viajero que llega a la hermosa ciudad de Barcelona.

Así, entre esas joyas se encuentra el Monasterio de Sant Pau del Camp, situado en el barrio de El Raval, en pleno centro de la ciudad condal, si bien en el pasado quedaba ubicado extramuros y de allí viene su nombre.

Este cenobio benedictino, del que existen pocos datos históricos documentado, se supone que fue construido entre el fin del siglo IX y el X, basándose los historiadores en la lápida funeraria de de Wifredo II Borrel, hijo de Wifredo, el Velloso, fallecido en el año 911 y que fuera enterrado detrás de sus muros.

El lugar fue en la época arrasado por las tropas de Almanzor y en la actualidad de todo el conjunto solo se conserva la iglesia, gracias a que en el siglo XIV el perímetro que servía de protector de la ciudad pasó a encontrarse dentro de la ciudad y custodiado por los muros.

Desde esa época varios monasterios se anexaron en los alrededores como el de Monserrat, San Cugat y también el Monasterio de Portella, abriéndose también un noviciado con la idea de recuperar esta obra arquitectónica magnífica, algo que no sucedió debido a que en 1835 llega la Desamortización de Mendizábal y fue cerrado definitivamente.

Llevó así,  la suerte de otros muchos conventos sirviendo para diferentes usos desde escuela hasta cuartel militar hasta que en 1879 fue catalogado como Monumento Nacional, sufriendo otro perjuicio en 1909 cuando se incendió.

Sin embargo y gracias a las restauraciones realizadas hoy es posible visitar la iglesia que a pesar de su sencillez es un interesante monumento que fue testigo de gran parte de la vida de Barcelona.

Se trata de una iglesia con una sencilla nave con planta de cruz griega y una cúpula sobre el crucero donde se destacan tres ábsides, con techos de bóveda de cañón tradicional del estilo románico y una portada con tímpano esculpido, además de contar con columnas visigóticas.

El claustro fue construido posterior al edificio principal y data del siglo XIII, destacándose por sus arcadas geminadas con capiteles de diversos temas y con un conjunto de jardines que rodean el edificio que lo aislan del bullicio de la ciudad.

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