Museo Nacional Cotroceni

Museo Nacional Cotroceni

Interior del Museo Cotroceni

El Museo Nacional Cotroceni en Bucarest es una de las visitas de referencia y casi obligadas en el tour por la ciudad.

Construido sobre un antiguo monasterio construido en 1682 y que fuera residencia real de los príncipes rumanos más importantes durante varios siglos, diversos hechos trágicos como incendios y terremotos obligaban en la época a realizar arreglos y restauraciones constantes hasta que en 1893 fue el arquitecto Paul Gottereauuna quien se encargó de realizar una profunda transformación.

Los palacios que se encontraban a su alrededor de la época de Cotroceni fueron demolidos y todo el estilo religioso del edificio fue eliminado perdiéndose así la iglesia salvo algunas imágenes que hoy se encuentran en el Museo Nacional de Arte de Rumania.

El nuevo edificio fue la residencia oficial del príncipe heredero Ferdinand, destacándose el estilo neoclásico con algunos elementos decorativos eclécticos y posteriormente Grigore Cerchez realizaría otras remodelaciones hasta 1926.

En 1947 y con la llegada del régimen comunista y el término de la monarquía se ordenó la reconvención de varios edificios para darles otros usos y así el Cotroceni pasó a ser hasta 1957 el Centro de la Juventud Comunista.

Tras el seismo que sufrió Bucarest en 1977 nuevos trabajos de restauración convirtieron el famoso palacio en un restaurante y recién en 1991 se instaló allí el Museo y sede de representación de la Presidencia de la República.

Una espectacular escalera junto a galerías de estilo neobarroco dan la bienvenida al público, siendo posible visitar todas las dependencias domésticas como la cocina, el vestuario y las celdas.

En la planta superior se destacan la librería del rey Fernando y el salón de caza renacentista, además del salón de las Flores, el comedor y una gran sala de recepción y ceremonial.

Ya en la última planta se encuentran las habitaciones y entre ellas el dormitorio Tudor de la Reina, como también otras de distintos estilos que van del Luis XIV al rococó y el magnífico Salón Noruego.

Especialmente interesante para los amantes del arte y de la historia el Museo Nacional Cotroceni es una clara muestra de los contrastes políticos de la historia de Rumania en su paso de la monarquía a la república socialista hasta la actual democracia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *