Parc de Bagatelle, París

Parc de Bagatelle, París

Rosaleda en el Parc de Bagatelle, París

Las grandes ciudades conocen la importancia de los espacios verdes como sitios que actúan como pulmón de la ciudad además de proporcionar a sus habitantes especiales lugares al aire libre para disfrutar de diversas actividades o simplemente descansar.

París cuenta con diversos espacios verdes, todos ellos muy cuidados y en la mayoría de los casos con una historia detrás de su creación.

En los alrededores de la ciudad existen también numerosos parques y uno de ellos es el Parc de Bagatelle, menos conocido por los turistas ya que se encuentra en el Bosque de Boulogne, un área colindante con Neully-Sur-Seine.

Se trata de una importante extensión de unas 865 hectáreas de la cuales veinticuatro pertenecen al parque y el resto forman parte del antiguo Bosque de Boulogne, un espacio verde que es parte fundamental del Jardín Botánico de la Villa de París.

Como la mayoría de los emprendimientos parisinos la creación del Parc de Bagatelle posee una somática y divertida historia, que cuenta que este terreno fue adquirido en 1775 por el Conde de Artois, hermano de Luís XVI y quien apostó con su cuñada María Antonieta que podrían convertir toda esa área en un espectacular jardín en un tiempo menor de noventa días.

Con el fin de ganar su apuesta el conde con la ayuda de su hermano invirtió una fortuna  y contratando al arquitecto Francois-Joseph Bélanger quien debió diseñar en un solo día los planos para comenzar la obra de inmediato.

El diseño preveía la sustitución de un antiguo pabellón de caza por un pequeño palacio, que luego sería el Chateau de la Bagatelle.

La obra comenzó con la contratación de novecientos trabajadores y se concluyó en el tiempo record de 64 días, ganando la apuesta que había realizado.

El palacete aún se conserva y ha sido restaurado, sumándose al lugar varios jardines diseñados por Thomas Blaikie, siguiendo en la época el estilo de modelo inglés que estaba de moda pero con algunos detalles orientales.

En 1904 se realizaron otras modificaciones al lugar luego que el Ayuntamiento comprara el parque haciéndolo público. La obra en la época estuvo a cargo del paisajista

Jean-Claude Nicolás Forestier quien inspirado en los cuadros de Claude Monet modernizó el lugar  y creó una fantástica rosaleda con más de 1.100 variedades de esa flor , transformando los viveros en espacios de exhibición de una gran diversidad de especies vegetales, creando además varios jardines de lirios y enredaderas cubriendo algunas paredes.

Senderos, caminos arbolados, puentes, cascadas, bancos y miradores se suman a pistas deportivas y un magnífico museo de arte y folclore, además de una tienda de regalos y un restaurante.

El bello Parc de Bagatelle de París puede visitarse diariamente y existe la posibilidad de recorrerlo a través de visitas guiadas que cuentan cada detalle de su flora como también de la antigua historia de su creación.

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